Cuando hablamos de reciclaje, normalmente nos centramos en la parte que incumbe a los ciudadanos en sus hogares o a las empresas en sus oficinas. Este tipo de reciclaje normalmente se centra en productos y alimentos que se suelen utilizar en la vida cotidiana como los alimentos orgánicos, papel y cartón, envases de plástico, cartuchos de tinta y tóner, aparatos electrónicos y pilas. Estos son los que artículos en los que pensamos si hablamos de reciclaje.

¿Pero, qué pasa en otros ámbitos como las obras donde se generan una gran cantidad de residuos?

 

Para poder adentrarnos correctamente en este tema, primero debemos saber diferenciar entre reutilización, valorización o reciclaje y valorización energética, ya que son cosas distintas, pero todas tienen que ver con la forma de gestionar los residuos;

 

Reutilización: hablamos de reutilización cuando podemos volver a utilizar los bienes o productos desechados y darles un uso igual o diferente al que tenían en un primer momento.

 

Reciclaje o valorización: el reciclaje es una forma de valorización de los residuos. Gracias a reciclar los residuos podemos darles otro uso y evitamos así que éstos terminen en un vertedero.

 

Valorización energética: se trata de obtener la energía de los residuos que no pueden ni reutilizarse ni reciclarse. Para ello, se somete a los productos a un proceso químico para convertirlos en combustible que proporcione energía.

 

Gestión de Residuos en las obras

 

En una obra, los residuos que más nos encontraremos son los conocidos como RCD- Residuos de Construcción y Demolición. Se considera un RCD cualquier sustancia o residuo que se genere en la construcción, rehabilitación, reforma o demolición de un inmueble o cualquier otro tipo de infraestructura, además de cualquier residuo que se encuentre en los trabajos de excavación.

 

Los residuos RCD pueden ser muy diferentes (restos de hierro, acero, aluminio etc. maderas o ladrillos, entre otras muchas cosas). En Obremo tenemos como prioridad intentar reutilizar el máximo de estos residuos y en el caso de que no se puedan reutilizar, procedemos a su reciclaje.

 

Pueden darse dos situaciones en una obra; si subcontratamos los servicios de alguna empresa cuya actividad conlleve una generación de residuos, nuestra política consiste en incluir un contrato de gestión de residuos con dicha empresa. De esta forma, la empresa subcontratista tiene la obligación de realizar un reporte sobre la gestión de residuos que se está realizando en la obra, el cual es supervisado por nuestra empresa.

 

Si por el contrario no llevamos a cabo una subcontratación, la gestión de residuos la realizamos en la propia empresa mediante gestores de residuos autorizados, tanto para los residuos peligrosos como para los no peligrosos.

 

Otro de los residuos que podemos encontrarnos en una obra es la tierra que sobra tras la excavación. Muchas veces cuando hablamos de residuos en las obras, pasamos por alto la tierra que se extrae, pero en muchas ocasiones suelen ser toneladas de este elemento. En el caso de la tierra, la mayor parte de las veces se reutiliza sin tener que realizar ningún tipo de proceso. Ésta se puede emplear o para el mismo proyecto o para cualquier otra obra.

 

Medidas implementadas por Obremo en las obras

 

En Obremo tenemos un enfoque de la gestión de residuos basado en nuestra política ambiental, sujeta por el principio de las 3 erres “reducir, reutilizar y reciclar”. Por ello, cada año implementamos medidas para realizar la gestión de residuos en nuestras obras de la manera más eficiente. Entre nuestras medidas se encuentra;

 

  • Realizar una gestión eficiente de las materias primas para reducir las cantidades que empleamos.

 

  • Devolución de los envases y embalajes al proveedor siempre que sea posible.

 

  • Reutilización de las tierras extraídas.

 

  • Establecer normas para el acoplo de materiales.

 

  • Formación al personal de la obra sobre los aspectos administrativos y operativos de la gestión de residuos.

 

  • Gestión de los residuos de la manera correcta en la obra para favorecer su reciclaje.

 

  • Identificación de los contenedores y de las zonas de acopio.