• Desde el área de calidad y medioambiente de Obremo se implantan y actualizan de forma continuada medidas en favor de la economía circular y el residuo cero

València, 19 de mayo de 2022. – A lo largo de 2021, solo el área de Telecomunicaciones de Obremo recicló más de tres toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE´s) a nivel nacional, fruto de la actividad de instalación y mantenimiento de servicios de internet en hogares y pymes. Entre otros aparatos y materiales vinculados al mundo de la conectividad, se reciclaron cables, routers, mandos y decodificadores.Uno de los objetivos del área de medioambiente de la compañía es la contribución al cumplimiento de las 7Rs de la sostenibilidad: reciclar, rediseñar, reducir, reutilizar, reparar, renovar, y recuperar. Por ello, el equipo participa activamente en la búsqueda y contratación de gestores autorizados a nivel nacional que sometan los residuos a reciclaje y/o valorización y no a eliminación, priorizando, además, la cercanía de estos a los centros productores de residuos.

La gestión de estos RAEE’s es un claro ejemplo de circularidad puesta en práctica en Obremo:  los pasos seguidos por el gestor del residuo son, por orden: revisar lo retirado con vistas a la reutilización de los equipos que puedan seguir siendo usados, y reutilizar los materiales en equipos nuevos y la recuperación de materias primas (metales). Con esto, se reduce la contaminación por parte de los desechos de material tecnológico, se reduce la producción de carbono para la construcción de equipos, y se reduce la contaminación en la construcción de material informático y tecnológico.

Además de los residuos generados por la propia actividad en el ámbito de la energía, telecomunicaciones e infraestructuras, como son también los residuos de construcción y demolición (RCD’s), se instauran políticas para alcanzar óptimos ratios de reciclaje de papel y cartón, madera, plásticos, entre otros. El compromiso de la compañía por impulsar la economía circular, y concienciar sobre un consumo responsable y controlado de los recursos, se materializa a través de diferentes iniciativas que, principalmente, apuestan por “residuo cero” que consiste en una gestión organizada de los mismos que reduce por un lado su generación y, por otro, su transformación en materiales o bienes que se reintroducen en la cadena de valor.

Además, la entrada en vigor el pasado mes de abril de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, se actualizan las directrices anteriores introduciendo cambios en el modelo de gestión de residuos y fomentando su circularidad lo que conlleva un impulso al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030.

*Foto de Elly Filho - Unsplash