Cada vez son más las personas, las empresas e incluso las instituciones públicas que deciden sustituir las bombillas convencionales por las bombillas LED, normalmente llevados por el ahorro energético que supone la tecnología LED frente a la iluminación tradicional.

Pero, existen otro tipo de ventajas por las que es necesario emplear este tipo de bombillas de bajo consumo, y esto es, porque este tipo de tecnología es respetuosa con el medio ambiente. De hecho, el LED es conocido como la opción más ecológica del mercado a día de hoy.

En este artículo vamos a explicar qué características son las que hacen que esta iluminación sea la más ecológica;

 

MAYOR EFICIENCIA

Empleando una iluminación LED obtendremos una mayor eficiencia que con cualquier otro tipo de bombilla que tengamos como las incandescentes (bombillas tradicionales formadas por un filamento que se calienta y produce la luz), las bombillas halógenas (una evolución de las incandescentes) o las fluorescentes.

Las bombillas LED consumen un 75% menos que las incandescentes, por lo que el ahorro de energía es considerable. Además, al reducir el consumo energético se reduce también la demanda de energía que proviene de las plantas energéticas.

 

 MAYOR SEGURIDAD

Las bombillas LED no están compuestas ni producen ninguna sustancia nociva para el ser humano o para el medioambiente, además, al necesitar menos potencia para producir luz, la bombilla no se recalienta ni quema, por lo que son mucho más seguras que sus antecesoras.

Otro de los aspectos positivos de ese tipo de iluminación es la resistencia de sus materiales; se trata de bombillas más resistentes a los golpes y a las vibraciones.

 

MATERIALES NO TÓXICOS

La iluminación LED está formada por elementos electrónicos que no contaminan, cosa que no ocurre con las bombillas tradicionales, de bajo consumo o incandescentes, compuestas por elementos como el mercurio el fósforo o el plomo, que son muy perjudiciales para el medio ambiente.

 

RECICLAJE

Debido principalmente a sus componentes, las bombillas LED son 100% reciclables, por lo que pueden tener una segunda vida útil. Esto no ocurre con las bombillas tradicionales, que, tras ser utilizadas se desechan.

Cabe destacar, que las bombillas de bajo consumo y las fluorescentes también se reciclan, pero debido a sus componentes tóxicos hay que llevar mucho más cuidado a la hora de reciclarlas.

 

MAYOR ENFOQUE

Al contrario que el resto, las bombillas LED tienen un mayor enfoque, es decir, tienen un mayor control a la hora de dirigir la luz evitando así que ésta se disperse por todas direcciones. Esto significa que se necesita una menor cantidad de bombillas LED para conseguir la misma intensidad de luz  en un punto determinado que con el resto.

 

MAYOR UTILIDAD

En condiciones ideales las mejores bombillas LED pueden llegar a tener una vida útil de 100.000 horas, aunque la humedad, la temperatura o un exceso de corriente pueden reducirlas hasta las 30.000-50.000 horas.

A pesar de esto, hemos de tener en cuenta que estas bombillas suelen durar mucho más que una bombilla tradicional (que tiene una vida útil de 1000 horas), una halógena (que tiene una vida de 2000 horas) o una bombilla de bajo consumo (que tienen una vida de entre 6000 y 10000 horas).

El aumento de la vida útil de las bombillas LED contribuye a realizar un menor consumo de estos productos, que conlleva una menor producción y un menor coste de mantenimiento para reposición de las mismas.

 

Obremo y la electricidad

La iluminación LED es la opción mejor y la más sostenible del mercado. Por esta razón, en Obremo fomentamos su uso en todos los ámbitos y nos encargamos de realizar la sustitución del alumbrado tradicional por el LED sobre todo en ayuntamientos y espacios públicos.