La población de hoy en día es una feroz consumidora de electricidad. Además de la iluminación de nuestros hogares, puestos de trabajo, el alumbrado público etc., la mayor parte de los aparatos que utilizamos en nuestro día a día son eléctricos. Desde los electrodomésticos, que empleamos todos los días, hasta otros productos más simples, necesitan de la luz para cargarse y seguir funcionando.  

Esta vida que hemos generado en torno a la electricidad nos crea una gran dependencia hacia ella, y, por lo tanto, cuando se produce un apagón nos afecta enormemente, ya que no podemos hacer la mayor parte de las cosas que haríamos habitualmente. 

Pero, ¿por qué suceden los apagones?

Varias son las causas que pueden generar un apagón:

Daños en la línea eléctrica  

Los daños en una línea eléctrica que se producen de forma accidental son los que suceden debido a tormentas, a la consecuencia de estas o a errores humanos que se han producido operando sobre la red eléctrica. 

 Cabe destacar que el 70% de los apagones se producen a causa de fenómenos meteorológicos como los rayos, la lluvia, el viento etc. Éstos dañan los transformadores o postes de tensión y provocan así la pérdida de energía eléctrica. Por poner un ejemplo, la caída de un rayo en una torre de tensión provoca una sobreintensidad en la red eléctrica y, por consiguiente, un apagón. 

Por otra parte, muchas veces los árboles entran en contacto con los postes de energía, lo que puede provocar un apagón. Y lo mismo sucede cuando el aire provoca la caída de un árbol o una rama que topa con un poste de luz. 

 

Cortocircuito

Un cortocircuito es un fallo en la línea eléctrica que se produce al aumentar bruscamente la corriente de una instalación debido a la unión directa de dos conductores de distinta fase. Normalmente esto se produce cuando hay un fallo en el aislante de los conductores, al entrar estos en contacto con el agua o por contactar accidentalmente con otros conductores aéreos. 

Los cortocircuitos pueden provocar, además de daños en las instalaciones, incendios, por lo que es necesario que los edificios cuenten con fusibles o interruptores magnetotérmicos, que se encarguen de interrumpir la corriente cuando esta supera unos valores máximos. 

 

Sobrecarga de la red por exceso de consumo

Esta se produce cuando la potencia de los aparatos conectados a un circuito eléctrico es superior a la potencia del propio circuito, superando su capacidad.  

 

Apagones planeados

Los apagones planeados son los que realizan las propias empresas eléctricas para realizar un mantenimiento o reparación de la red eléctrica. Estos apagones suelen estar programados y suelen tener una hora de inicio y de fin, por lo que su impacto es mucho menor.  

 

Cómo actuar ante un apagón  

Existen varias recomendaciones que podemos seguir para minimizar el impacto de los apagones: 

  • Comprar linternas o lámparas recargables para poder usarlas cuando se vaya la luz. 
  • Desenchufar los aparatos eléctricos durante el apagón para que no se sobrecarguen cuando vuelva la energía.
  • Evitar el uso de velas, ya que pueden provocar incendios. 
  • Evitar abrir la nevera y/o congelador para mantener el frío y evitar que los alimentos se descongelen con mayor rapidez. 
  • Si tenemos que utilizar el ascensor, emplearlo habiendo pasado 10 min desde el apagón. 
  • Intentar no abandonar el lugar donde nos encontremos hasta que se restablezca la luz. 
  • Si nos encontramos en la carretera, detenernos en un lugar seguro, ya que al no funcionar los semáforos podemos sufrir un accidente. 
  • No abrir la puerta a desconocidos, ya que podemos sufrir un hurto. 

 

Obremo y la electricidad 

Entre otras actividades, Obremo se encarga tanto de la instalación como del mantenimiento de las redes eléctricas con el objetivo de garantizar un buen servicio eléctrico.

 

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