El agua dulce es uno de los recursos más valiosos de nuestro planeta y a la vez uno de los más escasos. A pesar de que el agua constituye tres cuartas partes de la superficie de la tierra, solo un 3% es dulce. Es por ello, que la industria está realizando grandes esfuerzos por regular el suministro y reducir la contaminación del agua.

En este sentido, las fugas de agua son una de las principales causas de pérdida de cientos de litros de agua, y que por lo tanto las empresas deben tener en consideración, tanto para detectar como para prevenir.

¿Por qué suceden las fugas de agua en la vivienda?

Las fugas de agua suelen originarse en el drenaje del desagüe o simplemente desde la propia tubería, en las conexiones o accesorios como grifos y otros componentes. La razón por la que se origina la fuga puede ser desde una instalación inadecuada, a un deterioro de las gomas en las llaves y conexiones, hasta otro tipo de problemas con las tuberías.

Por ejemplo, si la tubería está en contacto con líneas sin protección como conductos eléctricos o conductos de calefacción, la fricción con estas, puede producir que la tubería se acabe desgastando y aparezcan goteras.

Sea cual sea la causa, estos problemas pueden ocurrir en todo tipo de estructuras y en cualquier momento y no siempre es fácil detectarlos a tiempo. Por eso es importante prestar especial atención a los posibles signos de fuga, de modo que nos permita subsanarla lo antes posible.

Cómo detectar una fuga de agua

A continuación te damos algunas pautas para identificar fugas de agua en tu vivienda o local:

– Las superficies blandas o húmedas al caminar, abultamientos, puntos calientes en el suelo o paredes húmedas, pueden ser una señal de que existe una rotura en la tubería.

– Si tu consumo de agua, y por lo tanto el precio de tus facturas de agua y gas, aumentan de un modo injustificado puede deberse a una fuga. Un modo de comprobarlo es cerrando todas las llaves de paso de la casa, si el contador continúa avanzando es que existe una fuga de agua oculta que deberás poner en manos de un profesional.

– Sonido de agua corriendo cuando no estás utilizando ningún electrodoméstico, cisterna o fregadero. Prueba a cerrar todos los grifos y dispositivos que requieren de agua para su funcionamiento y permanece atento al ruido del agua.

– Manchas oscuras de humedad o zonas descoloridas. Obsérvalas, si no desaparecen o van a más tendrás una fuga de agua invisible.

– Si tu calentador de agua que no se apaga cuando no lo estás utilizando y permanece en constante funcionamiento, posiblemente se deba a una fuga.

Fugas en tuberías enterradas

Algunas fugas pueden ser visibles a simple vista, pero alrededor del 70% de las que se producen están ocultas bajo el suelo o paredes. Las primeras serán fáciles de reconocer pero, ¿Qué sucede cuando la fuga de agua es aparentemente invisible?

Al pasar desapercibidas se tarda más tiempo en detectarlas y por lo tanto los daños serán mayores. Además del incremento en el gasto económico que puede suponer sobre todo en el caso de industrias o grandes infraestructuras.

Tecnología para la detección de fugas, la mejor solución posible

Actualmente existen numerosos métodos para la localización de fugas de agua que no son visibles a simple vista, y en los que la tecnología será nuestro mejor aliado. Todos los equipos son de una alta fiabilidad y permiten actuar con la mayor rapidez posible y ocasionando el menor trastorno al cliente.

  •  Cámaras termográficas que colorean con diferentes intensidades de tono los cambios de temperatura, de este modo podremos detectar el agua que aparentemente no se ve.
  • Escáner de humedad capaz de detectar de forma no invasiva la aparición de humedades en cualquier material.
  • Equipos de escucha que nos permiten buscar en los puntos de la red o en ramales posibles fugas. En las zonas en las que se encuentren indicios se utilizará la correlación para centrar la fuga. La correlación consiste en colocar dos micrófonos entre dos puntos metálicos de la tubería y escuchar el ruido que se produce.
  • El georadar nos permite realizar la menor obra posible, ya que localiza el punto exacto donde se ha de reparar, picando solo una superficie mínima para arreglar el tramo de tubería afectado.

Si sospechas que puedes tener una fuga de agua, ponlo en manos de profesionales lo antes posible, ya que una fuga detectada y arreglada a tiempo puede ahorrar miles de litros a corto plazo.